Dios está interesado en ti porque desea que todos vean las proezas que es capaz de hacer con alguien que cree en Él.
David era el menor de su familia y no eran pocos, ya que ¡tenía siete hermanos mayores! Nuestro Dios está interesado en las personas que otros rechazan, ignoran u olvidan, porque cuando hace cosas grandes, muestra al mundo que Él es poderoso. Por eso, llamó a Moisés para ser libertador aunque ni siquiera sabía hablar bien, y por eso, llamó a David a ser rey aunque solo era un pastor. Si está de tu lado eres ganador, ¡si está contigo, todos huyen!
A Dios le gusta presumir y a veces permitirá situaciones oscuras en tu vida solo para prepararte y que el mundo vea las maravillas que hará contigo y a través tuyo. David era el menor, el que cuidaba ovejas, era el más insignificante, pero llegó a ser rey. Cuando la unción viene sobre tu vida y el poder de Dios entra en contacto contigo, aunque seas una oveja, ¡puede convertirte en un león rugiente que gobierna sobre multitudes!
Dios quiere poner Su unción sobre tu vida para que te conviertas en un gran guerrero por la causa de Cristo, un luchador en los negocios, en los gobiernos, en las iglesias, en las universidades y en las naciones. No necesitas un arma, solo necesitas al Señor. Cuando tienes Su poder, no hay demonio en el infierno que pueda enfrentarte. Debes verte más que vencedor, eres victorioso, si Él está de tu lado ¡no pueden derrotarte!
Samuel llegó a esa casa a ungir al próximo rey y derramó el aceite sobre David ante sus hermanos[1]. Le dio autoridad y poder. Aunque seas rechazado, eso solo te posiciona para que Dios te lleve donde Él quiere que estés. Así como lo hizo con David cuyo nombre viene del hebreo “quemarse”. Es decir que Él está buscando a alguien que se está quemando por Cristo. Busca a alguien que tenga el fuego del Mesías, que está encendido en deseo de la presencia, poder y manifestación de Cristo. Muéstrale tu corazón ardiendo por Él.
Al principio, Samuel intentó ungir a alguno de los hermanos de David, pero sus corazones no estaban dispuestos y el aceite de la unción solamente enciende a quien es como una estufa que está lista para prender la llama. Dios te quiere para ser la luz del mundo y la unción se convierte en ese combustible que debe explotar dentro de ti para que el fuego se encienda y surja esa luz.
Dile al Señor que estás preparado, que eres el más pequeño pero no importa porque tu corazón está listo. Dile que no lo tienes todo, que no lo sabes todo, pero lo amas apasionadamente y quieres que te use. Si sientes el llamado de Dios sobre tu vida, quiero asumir el papel de Samuel para ungirte. Dale gracias al Señor porque llama a jóvenes a la pureza, santidad y servicio. Él te ayudará a caminar dignamente en Su llamado. Declaro que el diablo no tiene autoridad y no tiene lugar en la vida de los jóvenes, ¡declaro que son nación escogida! No temas, Él te sustentará y bendecirá, sentirás Su unción, provisión y poder para proclamar Su reino. Bienvenido, ¡eres parte de la generación que Dios usará para cambiar al mundo!
[1] 1 Samuel 16:11-13 relata: Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.







